La
nuez pecán conocida como la "reina de las
frutas secas",
posee características extraordinarias: Es rica en
vitaminas, es baja en colesterol, no contiene sales,
posee un intenso y agradable sabor y aroma, posee ácidos
grasos NO saturados en mayor porcentaje que otras frutas
secas, por lo que
es una nuez "netamente saludable". Dentro de los
aceites vegetales supera en calidad al de maíz y soja,
siendo comparable al de oliva. Su demanda y
precio han aumentado exponencialmente, motivados por la
creciente tendencia hacia el consumo de productos
orgánicos, saludables y de alto valor energético.
Este fruto se obtiene del
nogal Pecán (Carya
Illinoensis), es un árbol caducifolio que crece hasta
una altura que varía entre los 15 y 20 metros en
promedio, con una vida útil productiva que sobrepasa los
100 años, con lo que no solo se ven beneficiados los
productores actuales, sino las generaciones futuras.
Plantaciones realizadas en el litoral de Argentina,
excelente zona para este cultivo, dieron frutos a los
dos años y medio e incluso algunos árboles llegaron a
fructificar hasta 70 u 80 nueces; rendimiento que
resulta extraordinario a nivel mundial. A los cinco años
ya se alcanzan unos 2 kilos por planta, y a los doce
años se pueden alcanzar fácilmente unos
20 kilos.
Finalmente, a partir de los 15 años cuando el árbol
alcanza su máxima capacidad productiva, se pueden
alcanzar los 35 kilos/planta y alrededor de 3500
kilos/hectárea por año. Teniendo en cuenta que
actualmente la nuez pecan se puede vender para acopiar o
exportar aprecios de entre U$D 2,5 y U$D 3 el kilo. La rentabilidad
a largo plazo del cultivo de la nuez pecan sobrepasa con
margen la de otros cultivos más tradicionales.
La nuez pecan puede venderse directamente al acopiador o
entregarse a confiterías, cadenas de supermercados e
hipermercados, fábricas, dietéticas. Se puede
comercializar con cáscara o sin ella, recubiertas con
chocolate, con manteca o con azucares. |