 En
el mundo del aeromodelismo se han puesto de moda
pequeños aeromodelos radiocontrolados fabricados en un
material conocido como tergolina, foam o deprón, una
especie de telgopor de alta densidad, muy económico, que
se consigue fácilmente en librerías, ferreterías y
tiendas de insumos para artesanías. A estos aviones, en
Argentina, se los conoce como Foamys.
Estos
pequeños y divertidos modelos pueden volarse en una
plaza o un pequeño parque y se venden como pan caliente.
Es uno de los nuevos productos que han llegado de la
mano del siglo XXI.
Solo tienen entre 70 y 80 centímetros de ala, para
fabricarlos artesanalmente basta con una trincheta y
algunas otras herramientas. Si bien es sencillo
hacerlo, se deben conocer técnicas de aeromodelismo
por lo cual es una actividad especial para apasionados a
este hobby.
A
estos sencillos aeromodelos hechos en foam, luego se les
aplica un sistema de control remoto en miniatura, sus
componentes se conocen como microservos y
microreceptores, un motor eléctrico para aeromodelismo y
la batería recargable indicada. Todos estos elementos se
consiguen en casas de aeromodelismo.
Pero los fabricantes de foamys solo fabrican el
modelo y lo venden a cientos de casas de aeromodelismo,
después el aficionado es el que instala la electrónica y
el motor. |